@FranNMmohedano@MrDiegolito De acuerdo con @FranNMmohedano.
Y por algo le llaman “privilegio”, de manera que lo ha utilizado “en ley”.
Siempre buscan lo mínimo para atacarla, inmerecido.
@albammmedina A mí lo que me cuesta pensar es que la señora no tenga un séquito de médicos y enfermeras (os) (por no añadir dos hijas adicionales) que se puedan encargar de élla mientras la mayor se excusa por unas horas para asistir al funeral, cosas que pasan
Es verdaderamente asombroso ver cómo funciona la maquinaria del blindaje mediático para algunos. El reciente funeral de la Princesa Irene de Grecia ha dejado al descubierto una realidad que clama al cielo: la absoluta desvergüenza con la que Olympia y Odiseas de Grecia se han saltado el último adiós a su tía abuela sin que se haya despeinado ni un solo cronista de la prensa rosa.
Parece que para estos "royals de pasarela", la familia y el respeto a sus antepasados son conceptos opcionales que se pueden ignorar si hay un desfile, una fiesta o un yate de por medio. Mientras el resto de la familia real griega mostrará su respeto en Atenas, estos dos brillarán por su ausencia, confirmando que les importa mucho más el engagement de Instagram que el legado de su propio apellido.
Lo que resulta verdaderamente insoportable es el doble rasero que sufrimos en España. Seamos honestos: si Leonor y Sofía hubieran faltado a un funeral de este calibre, el linchamiento público sería histórico.
Si la Princesa de Asturias o la Infanta no aparecen en un acto familiar de esta relevancia, los mismos medios que hoy callan con los griegos estarían tachándolas de "frías", "maleducadas" o "indignas del trono".
Veríamos programas especiales analizando el "desprecio" de las hijas de Letizia, mientras que a Olympia y Odiseas se les ríen las gracias como si fueran simples celebridades intocables.
A las hijas de Felipe VI se les exige una perfección milimétrica y una entrega total, pero a los hijos de Pablo de Grecia se les permite vivir en una burbuja de privilegio absoluto, libres de cualquier crítica, aunque su comportamiento sea de una falta de respeto flagrante.
La ausencia de Odiseas y Olympia no es solo un descuido; es un bofetón a su historia familiar que la prensa, cobardemente, ha decidido ignorar.
Resulta que el Príncipe Odiseas no pudo ir porque está "centrado en sus estudios". ¡Por favor! Como si fuera el único estudiante del planeta que tiene que lidiar con libros. ¿Acaso no existen los permisos por fallecimiento en su universidad de élite? Es conmovedor ese repentino amor por la biblioteca justo el día del funeral.
Y qué decir de la Princesa Olympia, la reina del front-row. Ella no pudo desplazarse por "compromisos profesionales". Traducido del idioma influencer al castellano: seguramente tenía una sesión de fotos, un evento de una marca de lujo o simplemente no quería que el luto le estropeara el feed de Instagram. ¡Qué sacrificio tan heroico el suyo!
Por si fuera poco, la madre de la criatura, Marie-Chantal, también se borró del mapa. ¿La razón? Una oportuna intervención quirúrgica de su madre. Qué casualidad tan matemática que todos los planetas se alineen para que la rama millonaria de la familia no tenga que pisar Atenas en un momento de duelo.
Imaginad por un segundo el panorama: Leonor falta por un examen de la Academia y Sofía no va porque tiene clase en Portugal . ¡Se cae España! Los tertulianos se romperían las vestiduras hablando de la "frialdad de las Borbón", de la "nefasta educación de Letizia" y de cómo la Monarquía española está muerta por falta de valores.
Pero vayamos más allá: ¿Qué pasaría si la Reina Letizia se ausentara de un funeral oficial alegando un problema de salud de sus padres? ¡Se abrirían los telediarios con críticas de "falta de profesionalidad"! La acusarían de anteponer sus asuntos plebeyos al protocolo real, de no saber estar en su sitio y de abandonar a la familia del Rey. A Letizia se la crucificaría por lo mismo que a Marie-Chantal se le ríe con condescendencia.