Es curioso cómo el respeto en la política se vuelve selectivo: se exige cuando se recibe crítica, pero se olvida cuando toca burlarse del adversario. La coherencia brilla por su ausencia en ambos bandos. Sin ética, solo queda polarización.
David Mackalister Silva en su cuenta de ig:
“Han pasado ya varios días y sigue siendo muy difícil asimilar todo lo que ocurrió. Por eso hoy me cuesta dirigirme a ustedes. Lo hago con una profunda tristeza y una gran verguenza por lo que hemos vivido durante este semestre, uno de los más difíciles, si no el más dificil y doloroso que me ha tocado afrontar.
Sé que no estuvimos a la altura de lo que exige este club, esta camiseta y, sobre todo, de lo que merece nuestra gente.
Los resultados no fueron los esperados y entiendo perfectamente la
decepción porque nosotros también la sentimos cada dia.
Éramos nosotros quienes teniamos la
responsabilidad de aprovechar la oportunidad en la cancha y era ahí donde debiamos hablar. Lamentablemente no lo conseguimos, aunque nunca dejamos de intentarlo ni de dar lo mejor de nosotros.
Por eso quiero pedir perdón. Como jugador y como hincha, me duele no haber podido dar las alegrias que todos esperábamos. Se pueden cuestionar muchas cosas, pero nunca la entrega ni el compromiso. Siempre traté de dar lo mejor de mí, de representar estos colores con respeto, orgullo y responsabilidad, aun en los momentos más dificiles.
Hay temporadas que dejan enseñanzas y otras que dejan heridas. Esta, sin duda, deja ambas. Solo espero que el tiempo y el trabajo permitan que este club vuelva a estar donde nerece estar.
Gracias a quienes estuvieron presentes incluso cuando no les dimos motivos para estar.
Ese apoyo es algo que nunca olvidaré.”