No faltan enfermeras, faltan contratos dignos con salarios y reconocimientos acordes a la formación. Pero claro, con un exceso de personal a su disposición se pueden seguir permitiendo el lujo de tratarnos como mano de obra barata con condiciones precarias
Podrían haber escapado. Podrían haber huido de la guerra y las explosiones. Pero este grupo de enfermeras se ha quedado en Kiev para cuidar de 21 bebés de gestación subrogada en un sótano de la capital.
"Son criaturas indefensas. No podemos dejarlos"