La lealtad no se puede imponer nunca por la fuerza, por el miedo, por la inseguridad o por la intimidación. Es una elección que sólo los espíritus fuertes tienen el coraje de hacer.
Le acaban de tirar tres huevos a Luis Rubiales en la presentación de su libro al grito de "sinvergüenza".
Le han tenido que parar para que Rubiales no le pegase.