Esposo, padre, amigo, caleño, oriundo del Valle del Cauca, Colombia. Administrador de empresas y Especialista en gestión pública. Opiniones personales.
¡LA FIESTA COMIENZA HOY!
Sé parte de historia Parasuramericana. 🇨🇴✨
📅 5 de julio, 2026.
📍 Estadio Armando Maestre Pavajeau – Valledupar, Colombia | ENTRADA GRATUITA.
🕗 8:05 p. m. COL.
💻 Sigue la transmisión en vivo a través del sitio web del AmPC:
https://t.co/zwJq00A75r
🔎¿Cómo cambiará esto el financiamiento y la accesibilidad en la región?
El acuerdo busca impulsar asistencia técnica y herramientas para fortalecer capacidades institucionales y sociales. Invitamos a periodistas y líderes a seguir de cerca esta convergencia.
#COSP19@juceavi12
🫱🏻🫲🏽 No es solo deporte, es gobernanza. El objetivo principal es establecer la 'Ruta de Cooperación Tripartita' para fortalecer la implementación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD).
#COSP19@juceavi12
AHORA 🔴 | Nuestra Directora de Proyectos, Adriana Rincón, estará EN VIVO a través de Radio Nacional de Colombia, hablando respecto de nuestro programa de Legado: Relevo de Titanes.
Escúchala aquí 👉 https://t.co/jUlVPyaHnr https://t.co/Cz2QT9ZDW1
Esto es una barbaridad: por donde pasa, Petro solo deja división y odio.
Yerry Mina es un jugador admirable que solo está tratando de concentrarse para jugar un mundial en representación de su país: no ha abierto la boca, no ha opinado de política; no ha hecho nada diferente a prepararse como un profesional para la copa Mundo.
Esta gratuita ola de odio contra él es responsabilidad exclusiva de Petro.
Camiseta de la Selección: En 2018 por los lados de la campaña de Iván Duque empezó a aparecer el uso de la camiseta. Antes ciertas molestias, yo, que era candidato, compré camisetas para todos los demás candidatos. Y en un debate en el que estábamos todos, les propuse que cada uno tomara la suya, a título de regalo, y que todos las firmáramos. Así se hizo. Guardo esa prenda histórica con todas las firmas. La idea era indicar que, aunque la camiseta no es un símbolo nacional oficial, era mejor preservar su neutralidad en la política partidista. Así se logró. Ahora una juez le ha prohibido “a los colombianos” usar la camiseta. Se entiende la intención, pero no solo es algo abusivo, sino realmente un absurdo monumental, una carcajada mundial. De paso, el efecto es contrario. Ese fallo le ayudará a Abelardo. ¿Y cómo pretende la juez controlar el desacato? ¿Un policía para cada ciudadano? La estupidez no tiene límite.
@petrogustavo dice que son un fraude las elecciones. Sin embargo acá le muestro que en muchos puestos de votación, fueron ELLOS los que hicieron fraude y en otras regiones donde mandan el ELN y las FARC ganaron.
Acá le muestro 🫵
El escrutinio coincidió en un 99,95% con el preconteo.
El cuento de “fraude” es parte del libreto del bandido de Petro porque sabe que va a perder y quiere incendiar el país para evitarlo.
Si hablamos de fraude ¿por qué no hablamos de las ciudades donde la guerrilla intimida con armas a los votantes para que voten por su camarada Cepeda?
Si hablamos de fraude ¿por qué no hablamos de su participación indebida en política?
Si hablamos de fraude ¿por qué no hablamos de la financiación irregular de Cepeda?
Con todo y eso les ganamos y por eso están desesperados.
¡FIRMES POR LA PATRIA! 🫡 🇨🇴
Abelardo Presidente.
Hoy cancelé mi deuda de $100 millones de pesos que tenía al 3% de interés, la pagué gracias a otro préstamo que hice por $200 millones de pesos al 13%, y hasta me quedó dinero para irme de viaje.
¿Dónde está mi Nobel de economía?
Sí, soy de "Ultraderecha". ¿Y qué?
Asumo sin miedo la etiqueta de “ultraderecha
Me aburrí de que, por pedir orden en las calles o defender que lo mío es mío, te cuelgan el cartelito de "fascista" o "ultra".
He decidido que no me importan los adjetivos. Si defender la libertad, a mi familia y la soberanía de mi país me convierte en "ultra derecha", entonces perfecto: anótenme en esa lista, y lo asumo con la frente en alto.
No lo digo desde el odio. Lo digo porque estoy convencido de que cuando una sociedad se vuelve blanda, tibia y temerosa de ejercer autoridad, lo único que cosecha es violencia y decadencia.
Si tú también piensas igual, por favor compártelo.
Mucho de esta narrativa viene de estrategias que ya vimos en Morena en México, el chavismo en Venezuela y el kirchnerismo en Argentina. En todos estos casos se construye lo mismo: una narrativa simple pero muy efectiva de confrontación entre “el pueblo” y unas “élites” indefinidas pero presentadas como enemigas. Cuando en realidad mas que las élites, el enemigo real al que pretenden atacar son las instituciones democráticas que protegen al ciudadano pero que les impiden concentrar poder.
Ahí está la clave. No es un análisis serio y honesto de la realidad. Es parte de una estrategia política y electoral. Se crea un “pueblo” homogéneo. Un partido de izquierda clientelista y en apariencia moralmente superior se abroga su vocería, y crea un enemigo difuso al que se le atribuyen todos los problemas. Así se simplifica la política y se moviliza emocionalmente para ganar votos y legitimidad.
Y ahí aparece la idea fuerza:
“¿por qué los de abajo no podemos gobernar?”
“¿para qué necesitamos esas instituciones que bloquean al “pueblo?” “Qué mas democrático que sea el pueblo quien decida todo?
El objetivo no es proteger la democracia pero aparenta muy bien serlo. En realidad es el punto de partida para debilitar protecciones institucionales, desvirtuar y tumbar límites constitucionales, y sostener un proyecto político clientelista.
La evidencia regional es clara sobre el uso de esas narrativas y sus efectos. Mientras en México Morena ha usado ese discurso para cambiar las reglas dentro de los límites institucionales, en Venezuela y en la Argentina kirchnerista ese mismo discurso, al igual que lo empiezan a plantear el Petrismo/Cepedismo, se usó para justificar una confrontación violenta contra la constitución y las instituciones y para avanzar hacia su captura y redefinición. Que, sobra decir, resultaron en costos económicos y sociales muy altos en esos dos países.
Por ello desnudar ese discurso requiere más que “técnica”. Implica no caer en la arrogancia y la jerga confusa de lo técnico, ni en respuestas débiles de “ustedes no entienden pero eso es importante”. Por el contrario, hay que desmontar esta narrativa de partido clientelista populista con la misma claridad con la que estos construyen y difunden su discurso.
Ejemplo concreto: el Banco de la República y su independencia.
Decir como en este video que “cualquier ciudadano puede hacer el trabajo del banco central” o que es “neoliberal”, no solo es falso, es irresponsable y maniqueo. Pero desnudar esos intereses y falsedades requiere algo mas que negarlos. Una explicación cercana y sencilla.
El banco central existe precisamente para evitar abusos del poder político. Para que ningún gobierno pueda imprimir dinero sin control, manipular tasas o tomar decisiones de corto plazo que terminan en inflación. Y se diseña independiente de la política y los politicos del gobierno de turno porque uno de los principios básicos de la institucionalidad es separar a los politicos de areas donde sus caudillismos son dañinos para toda la sociedad. Eso no es neoliberalismo.
Y explicar que la inflación no golpea a las élites. Golpea al ciudadano de a pie. Le sube el costo de vida, le reduce el salario real y le destruye el ahorro. Por eso un banco central en todas las democracias, no solo en Colombia, es autónomo e independiente de los politicos. No para proteger a unos pocos, sino para proteger al pueblo de los errores y manipulaciones de la politiquería y el clientelismo.
Aquí está la línea que hay que repetir con claridad: las instituciones y la constitución no son el enemigo del pueblo. Son el seguro del ciudadano frente a los abusos del poder.
Lo que se está intentando no es empoderar al pueblo. Ya lo vimos en Venezuela y Argentina, el objetivo final es desarmar los límites que protegen a la gente, para concentrar poder, usando un discurso emocional electoral dirigido al “pueblo”, que seduce pero que ya vimos cómo termina: golpeando salvajemente a ese pueblo al que dicen representar.
Los candidatos del gobierno prometen el mismo cambio que prometió @petrogustavo.
Pero a la vez proclaman que este gobierno ha sido un éxito.
Si ha sido un éxito,
¿en dónde está el cambio?
Y si el cambio ya se hizo,
¿para que lo prometen de nuevo?
Sus promesas delatan la mentira.