3 de agosto: el pacto del Club Naval
La verdad histórica
En 2025 se cumplieron 35 años de democracia plena. En noviembre de 1989 fue la primera elección realmente democrática después de la dictadura.
Una elección sin partidos políticos ni dirigentes proscriptos en un proceso electoral sin exclusiones ni pactos espúreos.
En 1990 asumió el gobierno del Partido Nacional presidido por Luis Alberto Lacalle con una visión moderna y diferente del Uruguay futuro, que fue duramente combatida por el Frente Amplio, liderado entonces por Líber Seregni, y por el Partido Colorado con Julio María Sanguinetti a la cabeza.
Hoy, 3 de agosto se cumplen 42 años del Pacto del Club Naval, entre las FFAA, Sanguinetti por el Partido Colorado y Seregni por el Frente Amplio. La participación de la Unión Cívica fue absolutamente testimonial, siendo funcional a las intenciones de Sanguinetti, al igual que la izquierda..
El Tte. Gral. Hugo Medina reconoció años después al periodista Alfonso Lessa, en una entrevista para su libro "La Primera Orden", que realizó varias reuniones preparatorias del pacto con Sanguinetti, en la casa de un dirigente colorado, sin que los otros pactistas supieran de esos encuentros bilaterales.
En un debate en el programa "En vivo y en directo" de Canal 12, conducido por el periodista Néber Araújo, que se produjo el 9 de agosto de 1984, seis días después de anunciado el Pacto del Club Naval, Sanguinetti, se mostró "indignado y ofendido", contraatacando con falsedades contra Wilson Ferreira, en ese momento preso en el cuartel de Trinidad, por la lectura que hizo el dirigente blanco Alembert Vaz de una carta de Wilson en la que denunciaba el pacto Medina - Sanguinetti.
Los años confirmarían que lo que decía aquella carta era cierto. Sanguinetti negoció con Medina a espaldas de todos los demás dirigentes. El mismo Sanguinetti que tuvo escasa o nula actividad opositora al régimen entre 1973 y 1980, mientras Wilson Ferreira estaba en el exilio recorriendo foros internacionales en los que denunciaba a la dictadura uruguaya y reclamaba por el restablecimiento de las libertades en el país, y el Gral. Líber Seregni estaba preso.
La transición democrática se desarrolló con muchos tropiezos entre 1985 y 1990, durante el gobierno de Sanguinetti, ante los intentos de amplios sectores de la izquierda de "cobrar cuentas" a los militares con los que habían pactado en el Club Naval, en 1984.
La actitud del Partido Nacional, liderado por Wilson Ferreira Aldunate, fue fundamental para superar lo que pudo haber frustrado el retorno de la democracia plena al país, en 1990.
La aprobación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado en 1986, apoyada por Ferreira, a un enorme costo político, personal y partidario, no sólo salvó la fragilidad del gobierno de transición de Sanguinetti, sino que, con internas muy complicadas en todos los partidos, resultó un impulso clave para la victoria de los blancos y de Luis Alberto Lacalle en 1989.
Mientras la izquierda, irresponsablemente, incumplía su pacto "subyacente" (al decir de Seregni) con los militares y se dejaba dominar por los radicalismos que habían llevado al golpe de Estado de 1971, el presidente Sanguinetti, necesitaba la ayuda de los blancos ante el anuncio de desacato del Tte. Gral. Medina, al guardar citaciones judiciales para algunos militares por violaciones a los DDHH, en la caja fuerte del Comando del Ejército.
La situación se destrabó por la intervención de Ferreira y la mayoría del Partido Nacional, conformada por el Movimiento Por la Patria, los grupos herreristas de Lacalle Herrera y Dardo Ortiz, más Gonzalo Aguirre, para "sacar las castañas del fuego" que los otros partidos habían provocado en las "negociaciones" del Club Naval.
Una vez aprobada la Ley de Caducidad, promulgada el mismo día que los militares debían presentarse ante el Juzgado, el presidente Sanguinetti, intentó desmentir la gravedad de la situación diciendo que las instituciones nunca habían estado en peligro.
Esa nueva actitud faltando a la verdad del entonces presidente provocó fuertes críticas por su deslealtad hacia quienes, con un gran sacrificio político y sin tener responsabilidad por el Pacto del Club Naval, habían detenido la grave crisis institucional.
Con la Ley de Caducidad, aprobada por el Partido Colorado y la mayoría del Partido Nacional, los blancos demostraron, una vez más, su raíz republicana y democrática, de preservación de las instituciones, aunque muchos de sus dirigentes y votantes no compartían ni apoyaban la solución a la que se había llegado.
Seregni y el Frente Amplio, que resultaron socios fundamentales de Sanguinetti para consagrar el Pacto del Club Naval y el nacimiento de una democracia "renga" , votaron en contra de la Ley y se "lavaron las manos" del grave asunto que enfrentaban las instituciones.
En cambio, la mayoría nacionalista no midió el costo político de resolver una situación creada en el Club Naval por Sanguinetti, Seregni y Juan Vicente Chiarino (por la Unión Cívica), que generó la crisis institucional, en la que los blancos no tuvieron arte ni parte, y que pudo haber derivado en un golpe de Estado, como lo dijo Medina en una larga entrevista con el periodista César Di Candia, fallecido en 2025, publicada en el semanario Búsqueda el 7 de marzo de 1991.
En ella, Medina reconoce que "sin ley de Caducidad hubiera habido desacato" y que "si no se votaba la ley de Caducidad, yo sabía que no podíamos quedarnos en la mitad del camino. Que si (el golpe) no lo daba yo, si no asumía yo la responsabilidad, iba a asumirla el que estaba atrás, si no era ese era el otro. Porque ese era el pensamiento de las Fuerzas Armadas. Desacato iba a haber", sentencio el principal protagonista militar de las negociaciones.
Consultado sobre las consecuencias de no votar la ley de caducidad, indicó "No lo sé, se habrían producido mediaciones o se habría llegado a un baño de sangre. Yo estaba tan convencido que iba a salir la cosa que tal vez basaba en eso mi tranquilidad".
Múltiples testimonios de protagonistas de la época indican con absoluta claridad la fragilidad de las instituciones a fines de 1986. También confirman el riesgo latente que amenazaba la incipiente democracia, que Sanguinetti y Seregni se empeñaron en negar, luego del apoyo decisivo de Wilson Ferreira Aldunate, que permitió salvar la crisis institucional, derivada de una mala salida de la dictadura, cuyos efectos negativos persisten hasta nuestros días, ignorados por políticos, analistas e historiadores.
EL INTRUSO
(en inglés "Odd one out")
¿Será Oddone el candidato presidencial del Frente Amplio en la próxima eleccion? Todo parece indicar que sí, pues algunas fuentes frenteamplistas sostienen que ante la orfandad de candidatos que tiene hoy el Frente Amplio, Oddone podría cumplir las expectativas para presentar un postulante que los sectores moderados consideran "potable" para 2029.
¿Lo votarían los sectores más radicales? No hay dudas que sí, ya votaron a Daniel Martínez, quien no fue presidente por una exigua diferencia de votos y además, por si fuera poco, votaron a Orsi y lo hicieron presidente pese a no estar convencidos. Todo es posible en la izquierda con tal de llegar o mantener el poder.
Aún para los frenteamplistas que no lo soportan y están en las antípodas de su pensamiento económico y de la gestión que está desarrollando, Oddone sería un "buen" candidato para enfrentar a Luis Lacalle Pou con chances de competir por el espacio del centro, tan sobrevalorado por analistas, observadores y la enorme mayoría del sistema político.
Fuentes de la izquierda comentan que hasta los integrantes de los partidos tradicionales, "con absoluta ingenuidad política", se han dedicado a resaltar las capacidades y actitudes de Oddone, así como algunas de las medidas de gobierno que ha tomado.
"Ellos mismos han creado un posible candidato para la izquierda, con posibilidades de enfrentar con éxito a Lacalle Pou". Nunca un dirigente de la izquierda elogiará a un gobernante de otro partido, como lo han hecho dirigentes de la Coalición Republicana con Oddone", sostuvieron los frenteamplistas consultados.
Hay una agenda propia del ministro Oddone que actúa con absoluta independencia del resto del gobierno, "es un ente autónomo", dicen. "El verdadero poder de este gobierno emana desde el ministerio de Economía", reafirman.
En el gobierno de Lacalle Pou todos sabían, para bien o para mal, que el liderazgo era del presidente. Hoy no sucede eso, "hay varios personajes que se cortan solos, el principal, por lejos, es Oddone", revelaron las fuentes.
Los dirigentes frenteamplistas consultados adelantan que pese a las enormes discrepancias ideológicas que mantienen el ministro y su equipo con el partido comunista, los socialistas y el PIT CNT, los radicales "se tragarían el sapo de su candidatura con tal de que el Frente Amplio se mantenga en el poder".
Oddone ha hecho todo lo contrario de lo que plantearon el Frente Amplio y Orsi en la campaña electoral: subió impuestos existentes y creó otros nuevos, realizó cambios en el sistema de seguridad social, así como en las devoluciones del IRPF, con medidas que para muchos de los consultados han exprimido sin piedad a la clase media.
"Ha engañado a la población con sus medidas económicas, pero especialmente ha desilusionado a los propios frenteamplistas. Si viviera Fernández Huidobro diría que Oddone 'se pasó por las partes' las promesas electorales del Frente Amplio y el tan publicitado diálogo social de comunistas y sindicalistas", agregaron las fuentes.
Sin embargo, en un panorama tan desolador y pleno de incertidumbres para los pocos analistas y observadores que no militan políticamente en la izquierda, los sectores frenteamplistas, con una interna salvaje en la que operan unos contra otros, igual logran planear juntos una estrategia común para mantener el poder, los cargos y los privilegios.
Mientras tanto, dirigentes blancos y colorados, contra lo que opinan la mayoría de sus votantes, así como muchos de sus militantes, no son capaces de ponerse de acuerdo para crear el lema "Coalición Republicana", con un acuerdo sensato en el que cada partido mantenga su identidad, como sucede en el Frente Amplio, para competir con mejores posibilidades por una mayor representación parlamentaria y una unidad de acción hacia el balotaje que los lleve al triunfo electoral.
¿QUIEREN CONOCER DE QUE SE TRATA LA GUIA DE CARGA QUE NO QUIEREN LOS TRANSPORTISTAS?
Otra cosa demencial, delirante se este gbno, que obviamente la horda zurda sale a militar, porque le bajan linea, como siempre, sin tener idea de lo que es ni interesarle tampoco.
Pero para la mayoria de uruguayos hoy que desaprueba este nefasto gbno, la info es importante, porque nos da argumentos para saber si es o no válido el reclamo de estos trabajadores y desde ya que lo es.
Vean este video y el formulario y ponganse en los zapatos de los que trabajan 24x7 en este rubro, la variedad de tareas que realizan, a veces a diario y reflexionen sobre el delirio de esta GUIA DE CARGA!
UY, CON EL ZURDAJE GBNANDO, ES INVIABLE!
El gobierno definió no hacer público el informe que presuntamente avaló la elección del auto en la asunción de Orsi. Mientras tanto, el director de Loterías y Quinielas dice que no es posible analizar la rifa que se organizó para recaudar dinero.
https://t.co/q1M0tQnekC
Uruguay único pais del Mundo que por mantener 200 empleados del Portland le hace perder al país millones de dólares por año.
Insólito esto.
Ni en África son tan idiotas como acá en Uruguay.