Los hombres pueden quedarse despiertos hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 6, estar endeudados, sin dinero, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien. A eso se le llama ser un hombre.
Nunca entendí a esa gente que no le gusta estar en sus casas, para mi no hay nada mejor que estar en mi casa, con mi cama, mis cosas, mi espacio y mis tiempos