Harto de que mi semana se trate de trabajar lunes a sábado y el domingo lavar ropa, esta no es la vida adulta llena de placeres mundanos que me prometió la meritocracia.
Hoy les quiero regalar una norma de etiqueta:
Si haces una reunión en tu casa, y te llevan un vino, TIENES QUE ABRIRLO EN LA MALDITA REUNIÓN y tomarlo con quien te lo llevó Raúl