Robaron cuando tus padres se morían en una unidad de terapia intensiva y hoy pueden salir libres, caminar por la calle como vos y como yo, ir a lugares a entretenerse y sin haber devuelto un solo guaraní de lo que se robaron. Justicia de mierda para gente de mierda.
Todo paraguayo debería, por lo menos una vez, probar afuera los mejores frutos de la civilización.
La velocidad, comodidad y eficiencia del transporte público. La belleza de los parques. El orden de las calles.
Disfrutar. Maravillarse. Y enojarse.
Para completar la jornada se rechazó por mayoría el pedido de pérdida de investidura para Hernán Rivas. Feliz Navidad!… a mi sí, cómo paraguayo, me da mucha vergüenza