Aída, le respondo con el mismo respeto con el que siempre me he dirigido a usted.
Nunca he cuestionado su origen, su identidad ni las comunidades que representa. He cuestionado sus ideas y sus posiciones públicas, que es precisamente lo que ocurre en una democracia.
Convertir cualquier diferencia política en una acusación de racismo no fortalece el debate; lo empobrece.
Colombia necesita menos victimización y más discusión de propuestas. Los ciudadanos esperan que hablemos de seguridad, empleo, educación y oportunidades, no de agravios personales ni mentiras.
Mi invitación sigue siendo la misma: debatamos argumentos, contrastemos visiones de país y permitamos que sean los colombianos quienes decidan.
Mientras usted lanza acusaciones en redes, vuelve a dejar una silla vacía en un debate al que los colombianos esperaban verla asistir.
No los vimos cuando Petro subió la gasolina, ni con los escándalos de corrupción del gobierno Petro, ni con los escándalos de abuso en el gobierno Petro, ni con la escasez de medicamentos, ni con el asesinato de periodistas, ni con el aumento de masacres.
Abelardo defendió personas procesadas por distintos delitos porque era abogado penalista y ejercía su profesión.
Cepeda defendió violadores y asesinos de niños sin ser abogado; lo hizo por convicción.
Diferencias.
Ayer remonté una de las materias más difíciles de la carrera, una materia que no me gustaba estudiar. Lo llamaría: “LA REMONTADA”.
3 parciales, necesitaba 4.0 en el último, obtuve 5.0😭
Ha sido la hazaña más espectacular.
Estamos en el final de Math.
Tan rico cuando uno llegaba de estudiar, almorzaba, hacía la siesta y después se despertaba a ver el precio es correcto, mujeres al límite y tu voz estéreo. Devuélvanme a esa gloriosa época porfa. 😭