Carta a Teodoro:
Conocí a Teodoro el día en que su papá humano y yo nos hicimos novios. Era el día de velitas, apenas una semana después de nuestra primera cita.
Si de algo sirve la nostalgia es para garantizar que, si tuvimos la capacidad de vivir cosas maravillosas en el pasado, tenemos la capacidad de vivir cosas maravillosas en el presente.