Hay que repetir esto aunque sea obvio. Ningún otro subcampeón se quedó en el campo de juego al momento de la entrega de la copa. Argentina no tenía que quedarse. Lo hizo por su gente.
Mira como estaba este tipo con el amor de la gente.
Adónde vas a ir, hermano, naciste para dirigir a la selección Argentina y dejarnos siempre en lo más alto.
Recién lo enfocaron a Scaloni y estaba revoleando los brazos y sonriente. Vamos Lionel querido. Todo el pueblo argentino te ama. Generás amor sin grietas, algo que en este país es tan difícil.
Por favor no te vayas. No nos abandones. Nos hiciste tan felices. Nos diste tantas alegrías. Por favor que alguien le diga que se quede. Nadie nunca generó tanta confianza y orgullo como vos. Estás más allá de todo lo que pueda intentar interponerse en esta selección.
Scaloni querido, estás en el panteón del fútbol argentino. Te tenemos que agradecer toda la vida por lo que hiciste y ojalá sigas haciendo por este país.
Muchas gracias Selección. Fuimos y somos muy felices gracias a ustedes. Hoy jugamos feo pero incluso así mantuvimos la esperanza hasta el final con uno menos. Orgulloso de ser argentino. Agradecido de ser contemporáneo a esta camada.
Una Copa del Mundo, dos Copas Américas, un subcampeonato del mundo. Toda la gloria para esta selección, la mejor de nuestra historia. Aguante la Scaloneta! Y al que no le guste, que se curta. Y gracias eternas por este último baile, capitán!