🇲🇽 No entiendo por qué algunos países latinoamericanos se esfuerzan tanto en identificarse como europeos, nosotros los mexicanos solo queremos ser mexicanos.
Unos chaparros, otros altos, prietos, güeros, gordos, flacos, morenos, güeros, de ojos claros o rasgados, con ancestros españoles, italianos, libaneses, tlaxcaltecas, mayas, yaquis, chinos, japoneses, africanos somos de todo el mundo, todos valemos lo mismo y ningún origen está por encima del otro.
No queremos ser nada que nos quite lo que somos: MEXICANOS.
Tomamos lo mejor de Europa, Asia, África, América y Oceanía… pero no para parecernos a ellos, sino para ser mejores mexicanos, con nuestras luces y nuestras sombras, pero son nuestras y de nadie más.
Esa es nuestra riqueza, esa es nuestra identidad, sabemos muy bien lo que no somos ni queremos ser.🇲🇽❤️
Este video mexicanos felicitando a los ingleses no lo harán viral, solo hacen virales tuits de ecuatorianos resentidos que no supieron perder.
El mexicano es amigo de quién sabe ser amigo.
¿Los conoces? Internet, haz tu magia.
Unos orangutanes usaron la pancarta de fotos de desaparecidos de una madre buscadora para cubrise de la lluvia y luego golpearon al periodista que defendió a la señora.🤬
🛑#SEBUSCAN Ellos son Luis y Fran Romero, gemelos poblanos y 3 más de los agresores,
Estudian en la @UAnahuacPuebla y protagonizaron la golpiza frente a la Estrella de #Puebla ocurrida la madrugada del viernes en evidente estado alcohólico.
@SergioSalomonC
#Xalapa les recomiendo estas pizzas 100 % Italianas, se llaman La Contemporanea, son hechas con harinas italianas y especias españolas con quesos y productos de Las Vigas, pruebenlas el chef es Italiano.
Por exceso de legítima defensa, con la que ocasionó la muerte del sujeto que la violaba, Roxana Ruiz fue condenada a una pena de 6 años, 2 meses y 7 días de prisión, y a un pago superior a los 280 mil pesos por concepto de “reparación del daño”.
https://t.co/2F4o1AOCWz
Le dije a la psicóloga que sentía que había personas que no reconocían todo el esfuerzo que hago por ellos y me contestó que “a veces estamos tan presentes que nos volvemos invisibles, porque siempre estamos”. Y la verdad que me pegó una patada en el cora y otra en la cabeza.