Lo primero que te ataca la depresión es la rutina:
- Te empezás a dormir tarde
- Empezás a perder tus horarios, comés poco y fuera de horario
- No te cocinas, pedís todo
- Dejás de entrenar
- Te empezás a descuidar con la higiene personal
- Aflojás rendimiento laboral y académico
- Decaen vínculos sociales
- Estás siempre cansado
- Y empezás a arrastrar más vicios desde ahí
Tienen que defender el orden y la rutina a capa y espada. Es la última línea de defensa contra la tristeza y el desgano, es lo que te mantiene en pie hasta que pase esa mala época
Y si ya perdieron el orden, vayan a lo simple: empiecen a reconstruirlo para salir del pozo
Recientemente escuché a alguien decir:
"La cantidad de cosas buenas en tu vida depende de tu capacidad para notarlas".
Ahora no puedo verlo de otra manera.