Para quienes aún no han visto totalmente degradada su capacidad de atención por los algoritmos de dopamina barata, aquí tienen los 12 libros más interesantes que leí en 2025. Son libros sobre ciencia, historia, política, ficción, prosa.
Todos son recomendaciones. 🧵
Al igual que comprar muchos billetes de lotería aumenta la probabilidad de ganar el premio, un aumento del tamaño de la población incrementa la oferta de mutaciones ventajosas. Esto sugiere que la selección ha actuado rápidamente sobre nosotros durante los últimos milenios.
David Reich sobre las diferencias genéticas entre poblaciones humanas
Me siento muy identificado con el temor de que los descubrimientos genéticos sobre diferencias entre poblaciones puedan tergiversarse para justificar el racismo. Pero, justamente por eso, me preocupa que la gente que niega la posibilidad de que haya diferencias biológicas sustanciales entre poblaciones en una serie de rasgos, se esté atrincherando en una postura insostenible que no soportará la embestida de la ciencia.
A lo largo de las dos últimas décadas, la mayoría de los especialistas en genética de poblaciones ha procurado no contradecir la ortodoxia. Cuando nos preguntaban sobre la posibilidad de que existan diferencias biológicas entre poblaciones humanas, tendíamos a ofuscarnos con declaraciones matemáticas al estilo de Richard Lewontin para explicar que la diferencia promedio entre individuos de una misma población cualquiera es unas seis veces mayor que la diferencia promedio entre individuos de poblaciones distintas. Señalamos que las mutaciones relacionadas con algunos rasgos que inducen diferencias enormes entre poblaciones (el ejemplo clásico es el color de la piel) son inusuales, y que cuando observamos el genoma está claro que las diferencias típicas en cuanto a frecuencia de mutaciones entre poblaciones son muchas menos.
Pero esta formulación expresada con tanto tiento enmascara deliberadamente la posibilidad de que haya diferencias promedio sustanciales en rasgos biológicos entre distintas poblaciones.
[…]
Tal vez la salida más natural para quienes deseen rebatir que haya diferencias biológicas entre poblaciones lo bastante grandes como para inducir diferencias en cuanto a capacidades y propensiones de la gente, consista en aducir que, aunque tales diferencias existan, serán pequeñas. El argumento sería que incluso si hay diferencias promedio entre poblaciones humanas en cuanto a rasgos determinados por la genética que afecten a la cognición o el comportamiento, ha pasado tan poco tiempo desde la separación de poblaciones que es probable que las diferencias cuantitativas entre unas y otras sean insignificantes, lo que vuelve a llevarnos al razonamiento de Lewontin de que la diferencia genética promedio entre poblaciones es mucho más baja que la diferencia promedio entre individuos.
Pero este argumento tampoco se sostiene. El tiempo medio de separación entre pares de poblaciones humanas desde su divergencia de las poblaciones ancestrales comunes (que asciende a unos 50.000 años en algunos pares de poblaciones no africanas y hasta 200.000 años o más en el caso de algunos pares de poblaciones del África subsahariana), no es nada despreciable a la escala temporal de la evolución humana.
Si la selección puede repercutir en la estatura y la circunferencia del cráneo infantil en un par de miles de años, no parece muy acertado defender que no puede haber diferencias promedio semejantes en cuanto a rasgos cognitivos o conductuales.
Incluso aunque aún no sepamos en qué consisten esas diferencias, deberíamos preparar nuestra ciencia y nuestras sociedades para ser capaces de asumir la realidad de las diferencias en lugar de meter la cabeza bajo la tierra y hacer como si no pudieran descubrirse esas diferencias. La postura de guardar silencio, de dar a entender al público y a los colegas la improbabilidad de que existan diferencias sustanciales en cuanto a rasgos entre poblaciones es una estrategia que los científicos ya no nos podemos permitir y que, de hecho, es decididamente dañina.
Si como científicos decidimos abstenernos de establecer una base racional para debatir sobre las diferencias humanas, dejaremos un vacío que se llenará con la seudociencia, lo que dará lugar a un resultado mucho peor que el que podríamos alcanzar hablando sin tapujos.
—DAVID REICH, Quiénes somos y cómo hemos llegado hasta aquí (2018)
Nature finally published it!
The Reich Lab article on genetic selection in Europe over the last 10,000 years is finally online, and it includes such interesting results as:
- Intelligence has increased
- People got lighter
- Mental disorders became less common
And more!
Population genetics just dropped an atom bomb on blank slate science denial in the pages of Nature.
We were told for decades that evolution could not have meaningfully operated on the human brain in the "short period" of time since humans left Africa for Europe and Asia around 50,000 years ago.
In fact, it's been accelerating over the past 10,000 years, and the proof is in our DNA, and the DNA of our ancient ancestors. Bigger data sets and improved scientific techniques are exposing the ideologically-motivated lie that's been ruthlessly enforced in academia since the 60s: Population groups are biologically all the same under the skin.
Reich himself warned liberals back in 2017 that they needed to prepare for some bad news, and that if they didn't they were going to end up on the wrong side of the scientific revolution occurring in genetics. But rather than accepting his argument, Reich was attacked.
Now the bad news is arriving.
«Creo que las mujeres no mentimos jamás».
La caricatura feminista de la mujer.
Hay un sitio web que ha recopilado una lista de miles de denuncias falsas de violación desde 1674 hasta la actualidad, lo que desmiente esta caricatura. (Enlace abajo).
Las Mujeres no Tenemos porque Mentir
Para Cristina, el esfuerzo y el dolor que supone relatar una agresión es tan inmenso que inventarlo carecería de toda lógica.
La entrevista completa a Cristina Fallarás en #ESDLB ya está disponible en nuestro canal de YouTube.
👉 https://t.co/LGXvidiu7Y
Ciencias sociales:
¿Puedo obtener los mismos resultados usando tus mismos datos y código? 53%.
¿Llegamos a la misma conclusión si usamos un análisis alternativo pero razonable? ~75%.
¿Si repito el experimento desde cero con gente nueva, sale lo mismo? 49%. Básicamente, azar.
Este artículo de Nature es un ejemplo de cómo muchos medios (incluidos medios supuestamente científicos como Nature) tratan los problemas de los hombres: reconoce (a regañadientes) que los chicos y hombres jóvenes están peor en varios indicadores objetivos importantes (rendimiento escolar, graduación universitaria, salud mental, suicidios, adicciones, etc.), pero, inmediatamente añade la coletilla obligatoria: “pero cuidado, no vayamos a hablar demasiado de esto porque podría dejar de lado a las mujeres y niñas”.
Es decir: los problemas de los hombres solo pueden mencionarse si se recuerda constantemente que las mujeres siguen siendo las verdaderas víctimas prioritarias.
Se enfocan los problemas y desventajas de los hombres como una competición de víctimas e implícitamente se admite una jerarquía de sufrimiento: cualquier atención a los problemas masculinos automáticamente “resta” atención a las mujeres. Como si el sufrimiento fuera un recurso de suma cero. Esto, por supuesto, es absurdo: se pueden estudiar y abordar problemas de ambos sexos al mismo tiempo.
El artículo no está interesado en entender por qué los chicos están quedando atrás en educación, por qué tienen tasas mucho más altas de suicidio, adicciones o fracaso social. Está interesado en contener el discurso para que no amenace la narrativa dominante de que las mujeres siguen siendo el grupo prioritario de preocupación. Dice textualmente:
"Es incómodo y a veces controvertido hablar de una 'crisis masculina' cuando todavía existe una discriminación arraigada y, en muchos casos, cada vez peor contra las niñas y las mujeres.”
Es decir: sí, los chicos están mal… pero por favor no hagamos mucho ruido porque las chicas están peor. Y sólo podemos ocuparnos de uno de ellos.
https://t.co/1ylcekDgDo
My forthcoming book, A BILLION YEARS OF SEX DIFFERENCES, just went to the printer!
Here's the finalized cover and some early reactions.
You can preorder the book here: https://t.co/fEUph9OOCU
...and you can read exclusive excerpts in advance here: https://t.co/J0mh2VLZYj
I totally reject the notion that Mahr's response to my paper represents a legitimate, equal alternative to my view that many aspects of reality are mind-independent.
We are not merely "talking past each other" from different epistemological starting points. Mahr's view is actually incoherent and at odds with everything we know about material reality. And the fact that I even have to respond to such thorough nonsense is truly shocking.
These ideas have no place in academia because they have no guardrails whatsoever. There is no limiting principle or empirical anchor that makes them self-correcting over a long enough timescale like the sciences. This means that, over time, these fields actually get more, not less, disconnected from reality. And then they start infecting legitimate fields like biology and try to tear down legitimate knowledge.
These fields rooted in Critical Theory are totally fraudulent. They have no place in academia and do not deserve to be supported with taxpayer dollars.
Me han llegado hoy las liquidaciones de derechos de autor de Penguin.
Ventas de "Esto no existe" entre noviembre, cuando se publicó, y el 31 diciembre de 2025.
Así que 20.242 veces gracias.
😎😎😎