"¿¡64 países!? ¡Mataron el fútbol!"
yo viendo como mis amigos están afuera viviendo experiencias reales mientras yo decido pudrirme en el mismo colchón día tras día, perdiendo la capacidad de conectar con humanos reales mientras lloro sabiendo que todo esto es mi culpa
Voy a decir un facto:
Si no es por la intervención de la dictadura en 1978.
Si no es por la mano de un tramposo que además se dopaba para jugar.
Si no es por los penales regalados en Qatar.
Si no es por el bochornoso atraco a Colombia en la Copa América 2024.
Argentina sería una selección cualquiera. Sin épica, sin “aguante” y sin esa historia de “grandeza” que llevan décadas intentando vender.
Todo el mundo ahora lo sabe.
-Su única Copa del Mundo estará manchada toda la vida
-Se va sin Bota de Oro
-Se va sin récord de máximo goleador en Mundiales
-De no ser por Infantino y Negreira, el tipo estaría retirado desde hace varios años.
Adiós a la mentira más grande en la historia de este deporte.
¿Vieron al Messi de hoy?
Ese es el Messi que toda Europa vio a partir de 2016: caminando, intrascendente, con la mirada al suelo y más pendiente de reclamar que de marcar diferencias. Ese también era el Messi de Argentina hasta 2016, duramente cuestionado por su propia afición.
Después empezaron a organizar Copas América cada dos años y, finalmente, en 2021, entre polémicas arbitrales, consiguió su primera Copa América.
A partir de ahí llegaron los beneficios arbitrales que revitalizaron su carrera. Pero el costo para su imagen pública terminó siendo enorme: hoy es, para muchísima gente, el futbolista con mayor rechazo del mundo.
Y ni siquiera hoy, cuando el árbitro anuló un gol a España, les alcanzó para ser campeones. Eso pasa cuando enfrentas a selecciones de primer nivel.
Al final no solo perdió la Copa del Mundo; también perdió su credibilidad.
La vida es bella y justa.