Mi organismo debe estar fallado de fábrica. Jamás, nunca, never en la puta vida, sentí las supuestas endorfinas que te hacen feliz después de hacer ejercicio... Yo me quiero matar de principio a fin. Y después también
El amor no siempre dura para siempre, y está bien.
No todos los amores son para toda la vida; algunos son para enseñarte, para sanarte, para prepararte para el definitivo. Idealizamos el “para siempre” y sufrimos cuando termina, pero a veces terminar es la mejor muestra de amor: hacia ti y hacia el otro. Si ya no suma, si duele más que alegra, soltar es madurar. Hemos llorado finales pensando que era el fin del mundo, y luego agradecimos porque llegó algo mejor. Acepta que los ciclos se cierran, agradece lo vivido y sigue. El amor que es para ti no se va a ir, y el que se fue… era para enseñarte cuánto vales.