De las cosas más difíciles: tener que seguir con tu vida y ocuparte en tu trabajo en el pais al que migraste, cuando tú gente y tú país están en su peor momento.
El perro Tsunami, un Border Collie rescatistas, siendo hidratado tras horas de esfuerzo en las que logró encontrar con vida a varias víctimas del terremoto.
Uno de los héroes de la épica venezolana.
No puedo dormir. Los míos están bien y yo también. Pero por dentro siento un quiebre espantoso. Como si cada niño fuese mi hermanito, como si cada mamá fuese la mía, como si cada abuela fuese la que me crió… que sentimiento tan extraño y complicado.
Porque la vida también se trata de perder trenes. De equivocarse de ciudad, de amar a quien no era, de cambiar de rumbo cuando parecía que todo estaba decidido. Porque no somos línea recta, somos desvío, curva y giro inesperado.
Madurar es entender que, como adulto, llega un momento en el que dices: "Esta es la última vez que estas personas me van a hacer sentir así" y lo sostienes. Sea familia, pareja o amistad.