Me dolió, me puse celosa, lloré, me deprimí, me hice de menos, me hiciste mierda. Pero sabes que? Te agradezco por enseñarme a ser fuerte y a darme cuenta que soy mucho mejor que vos, y que ningún vago vale la pena para que yo me arruine así. Besos y suerte.
Salir de un control y escuchar que mi bebé viene bien es un poquito de paz y amor que necesito en medio de todo. Saber que estoy haciendo las cosas bien, que la estoy cuidando y dando lo mejor de mí, me llena de orgullo.Por ella siempre voy a dar lo mejor de mí.
Lo amé cuando no tenía nada, lo apoyé en sus peores días y me quedé cuando ni él mismo sabía cómo salir adelante. Nunca le pedí lujos, ni flores, ni una vida perfecta. Me bastaba con su amor, su lealtad y la tranquilidad de saber que no estaba equivocándome de persona.
Acepté sus defectos, abracé sus heridas y hasta hice pequeños mis sueños para no estorbar los suyos. Pero al final, cuando me cansé de darlo todo y recibir tan poco, terminé siendo la mala de su historia.
Y entonces entendí algo... Hay personas que nunca van a contar todo lo que hiciste por ellas, porque tendrían que admitir todo lo que hicieron contigo.
Este año me enseñó a ser más fuerte de lo que alguna vez imaginé. Qué año me tocó, Dios mío. Quiero creer que Dios me está poniendo a prueba, mostrándome de qué soy capaz y recordándome que puedo con todo lo que venga. Porque si no, no se explica tanto…