follar está bien, pero apoyar la cabeza en su pecho mientras me acaricia el pelo y le escucho el corazón latir con nuestras piernas entrelazadas está mucho mejor
mi imperio romano siempre será ver cómo las mujeres nunca revelan la verdad de lo que viven en la relación hasta que realmente llega a su fin, solo para evitar que su círculo social odie al hombre que tanto aman.