Terminé de entrenar el otro día, y como pasa algunas veces, algunas personas del gimnasio al que fuimos (que este es otro diferente en el que entreno, porque a veces te llevan a pelear a otros sitios) me pidieron una foto al terminar. Cuando me bajé del ring, esta persona la pidió, al igual que las 10 anteriores. Me la hice y fui a cambiarme. No me fijé en los tatuajes. Mucho menos podría imaginarme que tendría simbología nazi. Ojalá haberme dado cuenta, pero no le miré la pierna. Me hice la foto y continué con mi vida. Al día siguiente, me encuentro con esto.
Sé que no tengo que caerle bien a todo el mundo, ni quiero, pero dar por hecho que yo me hice esa foto fijándome en todo lo que tiene tatuado esta persona y en lo que representa, creo que es un razonamiento bastante duro. Parece que hay peña que está convencida de que soy mala gente, que hay algo oscuro detrás de mí. Lo siento, no lo hay.
Ya no es solo por esto, si no por las 400 barbaridades que me sueltan a diestro y siniestro, sin tener ni idea de absolutamente nada de lo que se habla. Pero me niego a vivir con el cuchillo en la mano. Por suerte, tengo un entorno sano que sabe bien quién soy y una vida bastante tranquila, porque de verdad que la facilidad que tiene la gente para sacar conclusiones sobre ti en internet, a veces puede ser un pelín jodida de gestionar.
Siento si esa foto ha hecho daño a alguien que haya sufrido por esta mierda, o ha pensado algo horrible, pero yo no soy así. Ni lo seré, jamás en mi vida.
“Oponiendo picas a caballos,
enfrentando arcabuces a piqueros,
con el alma unida por el mismo clero,
que la sangre corra protegiendo el Reino.
Aspa de Borgoña flameando al viento,
hijos de Santiago, grandes son los Tercios.
Escuadrón de picas, flancos a cubierto,
sólo es libre el hombre que no tiene miedo.
Lucha por tu hermano, muere por tu Reino,
vive por la paz en este gran Imperio.
Nunca habrá derrotas si nos hacen presos,
sólo tras de muertos capitularemos.
La gola de malla, chaleco de cuero,
peto y espaldar me guardan del hierro.
Levantad las picas con un canto al cielo,
nunca temeré si va en columna el Tercio".