Te duele porque te importa.
Así de simple. Y de jodido. Porque si no te importara, ni te rozaría. No te quemaría el pecho, no te daría vueltas en la cabeza, no estarías ahí preguntándote qué hiciste mal o por qué no salió como esperabas. Pero te duele. Y eso ya lo dice todo.
Al final del día, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueño que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por ti y para ti
Las amigas son también un lugar, ese al que caes rota en mil partes a contar que todo se fue al carajo, ese que es refugio de anécdotas que se van exagerando con el tiempo, ese que es seguro.
para mí, una de las peores cosas de la vida adulta es tener que recoger los pedazos de ti y tener que guardarlos en el bolsillo y salir a cumplir con tus responsabilidades del día, no importa si estás triste o cansado