Oye, pues al final anoche me instalé Windows 11 y creo que voy a vender el Mac y pasarme definitivamente a Windows.
Estoy dudando entre un Acer y un MSI, la verdad.
Me ha encantado desde el minuto cero. Esa forma tan elegante de llevarte del antiguo Panel de control a Configuración, para que luego descubras que ahí falta la mitad de las opciones y tengas que volver a buscar el Panel de control original… brillante. Estoy convencido de que es una decisión consciente para fomentar la calma, la introspección y el disfrute del camino. Una auténtica alegoría del movimiento slow life aplicada al sistema operativo.
La instalación también es espectacular. Obligarte a crear sí o sí una cuenta @outlook.com me parece un gesto precioso. Microsoft no vende software, alfabetiza digitalmente a la humanidad. Ojalá más empresas con esa vocación pedagógica.
Y luego está lo de “Mostrar más opciones” en el menú contextual. Sublime. Reducir acciones básicas a iconos casi abstractos, como el de copiar, es una apuesta valiente por el minimalismo extremo. Desde Eve y su esqueuomorfismo no veía algo tan rompedor, tan de autor.
De verdad, una experiencia transformadora.
“Había una época en que éramos Genís y yo en un Twingo, con un Mac, y eso era muy chulo. Yo no sé conducir, así que Genís se chupaba unas palizas de llevarnos a Murcia, Salamanca. Llegábamos allí, montábamos el chiringo, tocábamos las canciones y era guay” https://t.co/t4V9c2pEGr
L’Aràbia Saudita presidirà la comissió de drets de les dones de l'ONU, malgrat violar-ne els drets sistemàticament. És l'enèsima operació de blanqueig del règim, amb la complicitat internacional https://t.co/mNEi0Bz0NM
https://t.co/mNEi0Bz0NM