Hace meses este rosal parecía más muerto que vivo, con dolor en el alma lo podé hasta tal punto que casi no quedó nada de él. Lo cuidé y a hoy está como nunca lo había visto.
Muchas veces hay que cortar de raíz para permitir el resurgir de nuevas vidas.
¿Ya te podaste?
En algún punto te diste cuenta que mis libros ya no encontraban un lugar adecuado. Gracias por darles un hogar a eso libros de los cuales muchos han sido regalos de personas que cómo tú me aman y las cuales amo.
Gracias madre! Acá todos los días te me pasas por el corazón.
Está noche me dispuse a organizar la biblioteca que me regaló mi madre hace tres años motivo de mi cumpleaños. Ya hace poco más de cuatro meses de su fallecimiento y cada día la extraño más que el anterior.