@IkerCasillas Vaya dos muertos de hambre. Millonarios ambos y promocionando casas de apuestas para pudrirle la vida a miles de familias y chavales que os siguen. Ascazo incalculable.
vuestro odio a españa, país racializado (mediterráneo), de cuerpo disidente (península) y neurodivergente (todo el mundo es gay) solo demuestra que vivimos en una sociedad arcaica y retrógrada @FIFAWorldCup
Un brasileño y un noruego insultándose en el idioma universal: el español.
Este era el mundo que nos tenía preparado Felipe II, pero tenemos que conformarnos con hablar esa abominación germánica, el inglés. En fin.
🚨 #ULTIMAHORA preocupación por el estado de salud mental de Edward Norton. Se le ha visto desorientado hablando solo durante el USA-Turquía en el estadio de los Ángeles.
De esta lectura podríamos sacar que, dados los conocimientos técnicos, podríamos perfectamente trabajar 25 horas sin cambio salarial y tener más tiempo libre.
Pero no, lo que están diciendo es que podríamos producir más y ser más eficaces para la maquinaria del capitalismo.
Si algo hemos aprendido los médicos es que SATSE, CCOO, UGT y CSIF no van a defender ninguna mejora para los médicos.
Esta es la carta que dirigen a Ministerio y CCAA para evitar que tengamos una jornada de 35 h y turnos de máximo 12 h como el resto de profesionales.
Demencial.
Va hilo sobre el EM médico a raiz de declaraciones leidas por esta red social tanto a tirios como a troyanos.
Porqué una reforma de este calado le viene "grande" al Ministerio de Sanidad y porqué de la desafección/decepción generada en el colectivo...
Hoy han desahuciado a mi madre.
Hoy he visto cómo la comisión judicial entraba en la casa donde crecí.
La casa a la que mi madre se mudó cuando se casó.
La casa donde aprendí a caminar.
Donde celebramos cumpleaños.
Donde discutimos y nos reconciliamos.
La casa donde mi padre pasó sus últimos días de vida.
Hoy un cerrajero ha cambiado la cerradura de esa puerta.
La misma que abrí miles de veces sin imaginar que algún día ya no sería nuestra.
Hay algo profundamente frío en cómo el sistema convierte una vida entera en un trámite.
Siempre hablamos de los desahucios como cifras.
Miles al año. Decenas cada día.
Pero cuando te toca, deja de ser estadística.
Tiene recuerdos en los cajones.
Tiene marcas en la pared donde medías tu altura.
Mi madre es viuda. Jubilada.
No tiene un certificado oficial de “exclusión social”.
No aparece en ningún titular.
No cumple quizá todos los requisitos burocráticos para que el sistema la considere vulnerable.
Y, sin embargo, lo es.
Está en ese limbo donde no eres lo suficientemente pobre para que te protejan,
pero sí lo suficientemente frágil como para quedarte sin nada.
Si a mí no me hubiera ido bien, hoy estaría sin un techo.
Con la pensión embargada.
Con todo embargado.
Después de una vida entera trabajando.
¿Cómo puede ser que en un país que presume de bienestar la vivienda no sea protegida como un derecho fundamental real y efectivo?
No hablo de regalar casas.
Hablo de impedir que una persona mayor, viuda y jubilada pueda quedarse literalmente en la calle.
Hablo de entender que el hogar no es un activo financiero más.
Es el lugar donde una vida ocurre.
Yo he podido comprarle otro piso.
He podido amortiguar el golpe.
Pero eso no convierte el sistema en justo.
Solo convierte mi historia en una excepción afortunada.
Porque la diferencia entre estar protegido y estar en la calle no debería depender de si tu hijo ha tenido éxito.
Debería depender de si somos una sociedad que entiende que hay mínimos que no se negocian.
Hoy no solo han cambiado una cerradura.
Han confirmado que el derecho a la vivienda sigue siendo papel mojado cuando deja de cuadrar en una hoja de cálculo.
Y mientras eso siga siendo así, seguiremos llamando “normal” a algo que, si lo miramos de frente, es profundamente inhumano.
Ella es Iris, una trabajadora que lleva 26 años en la empresa... o llevaba, porque ayer la despidieron. Que, por cierto, es mi madre.
Hasta hace 3 días la subían a redes sociales como imagen de la marca.
La han despedido de forma disciplinaria, alegando que se le olvidaban cartones en el suelo o que dejaba artículos caducados en pasillos cuando se realizaban los inventarios.
Son 26 años dedicados a una empresa para que te despidan mediante una carta donde los motivos que exponen rozan la falta de respeto, la humillación y, cómo no, donde se dicen mentiras.
¿Creéis que ella, siendo tan 'mala trabajadora', hubiera estado en una empresa 26 años o hubiera sido utilizada como imagen de la marca en redes sociales en tantas ocasiones?
Todos sabemos que la intención es ahorrarse el dinero que le deben.
Si tomáis la decisión de despedir a una de vuestras trabajadoras más veteranas, experimentadas y profesionales, por lo menos afrontad las consecuencias y dadle el dinero que le debéis.
Sinvergüenzas. @CarrefourES
Colegiata de San Isidoro, en el corazón del casco histórico de León, dedicado en su integridad al alquiler turístico.
34 viviendas de alquiler turístico en un solo edificio.
Pero el problema son los inmigrantes.