EL JUEGO SUCIO DE LA DERECHA
Ada Colau, ex alcaldesa de Barcelona, está sufriendo un linchamiento mediático en las redes sociales instigado por Ayuso, Abascal y sus conmilitones. Entre otras lindezas, los linchadores han escrito cosas como: "Me cago en Ada Colau y en todos sus muertos diez mil veces", "Firma la petición para que a Ada Colau la metan en un zoológico israelí. Solicita que la ubiquen en el departamento de alimañas carroñeras”. También insultan de forma grosera y mezquina a Greta Thunberg: “Qué asco me da. Es la antítesis de la lujuria”.
No se trata de exabruptos espontáneos, sino de una campaña orquestada por figuras como Santiago Abascal, Miguel Ángel Rodríguez o Díaz Ayuso, que han asimilado las estrategias trumpistas, oscilando entre el insulto denigratorio y el victimismo. Yo no tengo la relevancia de Colau o Thunberg, pero el escaso eco de mis textos ya ha provocado que me insulten esbirros como Jiménez Losantos, Carlos Herrera, Daniel Lacalle, Jorge Bustos o Karina Sainz Borgo. Hace poco, @ismaelquesada, tiralevitas y felpudo de Díaz Ayuso, se burló de mi cardiopatía isquémica y, desde perfiles anónimos, desde hace meses no han cesado de llamarme "hijo de puta", "zurdo de mierda" o "subnormal".
Otras veces, las hienas de la derecha hilan más fino e intentan desmoralizarme señalando que Elogio del amor, mi último libro se está vendiendo peor que Maestros de la felicidad, o que mis libros transmiten un mensaje opuesto a mis textos políticos, supuestamente saturados de odio. Yo diría más bien que escribo desde el antifascismo y esa posición te impide ser tibio con políticos que piden el hundimiento del Open Armas, la deportación de millones de inmigrantes o acusan al gobierno de ser el brazo armado de ETA.
Sinceramente, me importan un bledo los insultos. En realidad, me divierten, pues me regocija cabrear a los fachas. Sin embargo, me preocupa el futuro del mundo. La ultraderecha triunfa cada vez en más países. Trump ha convertido EEUU en una autocracia y podría suceder lo mismo en España si gobiernan Vox y el PP. Espero que la izquierda despierte y se una para evitar esa catástrofe. Y que los votantes de izquierdas que se abstienen, acudan a las urnas, pues la democracia se encuentra en grave peligro.
Seguiré escribiendo en la misma línea. Esta es mi trinchera y no la abandonaré, salvo que alguien me silencie por la fuerza.
@AdaColau