Una de mis mejores amigas hace un año me decía algo muy cierto y es que una de las partes más difíciles de tener una relación sana es que hacen la función de espejo, que a veces te señalan cosas sobre ti que no siempre estás listx para trabajar pero es importante que lo hagas por el bien de la relación, o cuando hay cosas en tu personalidad que ni siquiera habías notado que son importantes de voltear a ver.
Las relaciones te dan como que una master class de humildad que te obliga a aprender a decir, tienes razón, yo me equivoqué, cuando es necesario, y a comunicar con amor y compasión lo que sientes o te molesta.
Y qué cabrón es porque toma muchísimo de uno mismo, pero casi siempre el esfuerzo vale la pena porque uno sabe que está con la persona correcta :)