Por otro lado, en mis memes cotidianos, estoy aprendiendo que no todo lo que siento es necesariamente lo que está pasando. A veces mi emoción me está mostrando algo importante, pero también necesito darme el espacio de preguntar, escuchar y entender antes de sacar conclusiones.
Hoy yo estaba a cara lavada, bien vestida, pero con la energía bajísima. Y eso también se nota.
Fue una pavada, pero me hizo pensar que vale la pena regalarnos ese ratito antes de salir de casa, siempre que podamos, para sentirnos divinas.