Cuando la vida te da golpes de corazón, te genera heridas, te saca personas, las cosas se complican, créeme que algo te está enseñando. El dolor ni la felicidad son permanentes. Así que disfruta los momentos porque aunque nada es temporal, la vida siempre te enseña algo nuevo.
Cuando veo a alguien atrapado en algo que yo también viví, pienso: ojalá salga de ahí antes de que le duela más.
Pero enseguida recuerdo lo difícil que fue para mí irme.
A veces solo comprendemos de verdad el dolor ajeno cuando ya nos tocó vivir algo parecido.
La verdad es que ultimamente me cuesta encontrarle el gusto a las cosas que antes me encantaban. Siento que me voy apagando de a pocos. Hay días donde literal solo siento que existo por existir, sin ganas de nada y sin algún propósito que me motive