Esto explica por qué las personas como yo, sin piernas rápidas, destreza verbal, capacidad de inspirar a las personas y gran fuerza que desplegar, debemos permanecer agradecidos con Dios por el propósito para el que nos ha diseñado.
Recuerda, el diablo quiere que maldigas a Dios mientras estás bajo el dolor, la prueba, tentación y aflicción. Es por eso que el diablo se complace en infligir dolor a las personas.
Yo soy el Dios que aún escucha, el Dios que todavía contesta, el Dios que sana, el Dios que perdona, el Dios que todavía guía, el Dios que dirige, el Dios que aún tiene cuidado, el Dios que te ama. ❤️