Las conversaciones difíciles e incómodas sólo van a ser productivas con gente que es emocionalmente madura como para entender lo que le estás comunicando. Léelo otra vez
Si te ilusionas con quien lleva en su pecho la herida de otro amor, no esperes que su corazón despierte por ti, como si fueras la única flor en un vasto jardín.
El amor herido no sabe de primeras impresiones; florece en sombras que aún susurran la memoria de un pasado que no se ha ido, y tú, en tu singularidad, te conviertes en un eco distante en su mundo marchito.