Si mi atención está puesta en ti y me dices que vea a otras personas, automáticamente pierdo las ganas de seguir conociéndote. Mi interés desaparece apenas noto que no es recíproco.
Me causa gracia que, por más que trates mal a alguien, siga volviendo. Comienzo a pensar que a la mayoría le atrae más la falta de reciprocidad que el cariño.
Exactamente por eso me parece de las peores del romanticismo, 400 páginas de gente incapaz de comunicarse y nosotros llamándolo romance. Denme Cumbres borrascosas, Frankenstein o El retrato de Dorian Gray, tienen mucha más sustancia y coherencia que Orgullo y prejuicio.