Hay médicos increíbles y que no tienen cuentas grandes de redes sociales.
Hay médicos buenisimos que no saben editar un reel, no tienen tiempo para publicar, no les gusta exponerse, trabajan en hospitales saturados, priorizan consulta, investigación, vida personal, etc.
Un buen médico no necesariamente es un buen divulgador y viceversa.
En mi opinión, el número de followers no debería ser importante para decidirte por un médico.
Como me surran las “jerarquías intrahospitalarias”. Eso de los R+ y R- hace que mucho pendejo se suba a un ladrillo y se maree.
Lo bueno es que el mundo real y laboral, a esos los baja de sopetón 🤷🏻♀️
Si ganas $20,000 pesos al mes, el gobierno te roba desde la nómina alrededor de $2,600 en ISR más cuotas al IMSS y te deja unos $16,000.
Pero no basta con eso: cada vez que compras algo vuelves a pagar. En casi todo pagas 16% de IVA, y en gasolina, refrescos, alcohol y cigarros además te clavan IEPS.
Traducción: entre ISR + cuotas + IVA + IEPS, más del 30% de tu trabajo se lo queda el gobierno.
¿Y qué recibes a cambio?
Hospitales sin medicinas, calles hechas pedazos y un país tomado por la inseguridad.
La 4T te cobra como si vivieras en Suiza y te gobierna como si fueras Haití.
Esto no es “justicia social”.
Es saqueo institucionalizado.
La justicia llegó tarde, pero llegó.
Que esta foto sirva de ejemplo para los narcopolíticos mexicanos, cómplices del tirano Nicolás Maduro.
Los venezolanos tienen derecho a ser libres.
Gracias, Dios, por permitirnos ver a este tirano dictador de mierda de Nicolás Maduro capturado.
Que viva muchísimos años en una prisión.
¡Viva Venezuela libre!
Apreciada Presidenta, Artículo 2(4) de la Carta de la ONU habla de uso de la fuerza entre Estados y de agresión militar, no de la ejecución de órdenes judiciales por delitos graves.
Nicolás Maduro tiene acusaciones, investigaciones y órdenes de captura internacionales desde hace años, además de alertas y recompensas públicas por crimen organizado y narcoterrorismo.
No se trata de “amenaza a la soberanía”, se trata de responsabilidad penal.
El derecho internacional también protege a las víctimas, no solo a los gobernantes que violan la ley.