El español, esa maravillosa lengua en que una persona puede ser tía, madre e hija a la vez («Tía, mamá, pero ¿qué haces, hija?); en que unimos «ahora» con «después» («Ahora después lo hacemos»), y en que combinamos sin problema tres formas del mismo verbo («Me voy a ir yendo»).
cuando empezás a llorar por estrés y esto se transforma lentamente en llorar por la familia, por los errores que cometiste en el pasado y por todo aquello que no podés cambiar en tu vida