Cuando te amas a ti mismo y brillas por dentro, atraes a personas que aman, respetan y aprecian tu energía. Irradias desde adentro primero. Todo comienza con cómo te sientes contigo mismo. Siéntete digno. Siéntete valioso. Siéntete merecedor de recibir lo mejor.
Es curioso el hecho de querer construir una mejor versión de ti en el entorno que ha sido testigo de tus bajas y altas y no poder porque esas personas “cercanas”, son las mismas que eligen NO creer en ti. Empezar lejos y de cero parece más saludable, creer en ti es suficiente