La poesía, los símbolos y el coraje son los que terminan escribiendo la memoria de una época.
Al final nadie recuerda cuánto dinero acumulaste.
Recuerda qué hiciste con tu voz, con tus manos y con las ideas que decidiste defender.
Ser una chica que entrena es una locura.
Una semana estoy convencida de que estoy grande, definida y una máquina de fuerza.
La siguiente semana estoy hinchada, cansada y me siento como una papa.