Mañana cuando suene la alarma para ir a trabajar y te des cuenta de que estás demasiado cansado para trabajar, demasiado pobre para renunciar y demasiado joven para jubilarte
Soy el tipo de mujer que atraviesa sus días más difíciles en silencio. No me quejo mucho, no siempre pido ayuda y rara vez me desahogo. Cargo con mi propio peso y siempre voy por la vida con la mentalidad de “yo veré cómo lo resuelvo”