Algún día, tu hijo se sentará frente a alguien y le explicará cómo fue ser criado por ti. Asegúrate de que sea una historia que merezca la pena contar.
Todo el mundo dice que la convivencia es muy difícil. Pero casi nadie habla de lo bonito que es despertarse y tomarse un cafecito juntos, construir un hogar de a poco, reirse de cualquier bobada, echar chisme juntos, tenera alguien que te abrace cuando el día estuvo pesado.