les juro que el amor sano nunca te pone en competencia. Nunca te hace sentir reemplazable. Te hace sentir única, suficiente, valiosa. Si alguien te quiere, no te esconde, no te posterga, no te trata como opción. Te muestra, te celebra, te hace parte de sus planes.
La disciplina no es levantarte a las 5AM.
Es hacer lo que toca aunque no tengas ganas.
Es cumplir tu palabra aunque nadie mire.
Es respetarte aunque el mundo no lo haga.
Es avanzar aunque duela.
Es elegir lo correcto en lugar de lo cómodo.
Eso es disciplina.
Acabo de utilizar la palabra “punchis punchis” en una conversación casual para referirme a un antro donde ponen música electrónica. Es oficial, ya di el viejazo.