Mañana cuando suene la alarma para ir a trabajar y te des cuenta de que estás demasiado cansado para trabajar, demasiado pobre para renunciar y demasiado joven para jubilarte
Soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.
Hoy conocí dos adultos mayores que son hermanos de ver el hermano de 101 años y de la hermana de 95 verlos bien parados y cociente, mi trabajo me esta llevando una gran experiencia de ver qué hay agricultores buenos y excelentes en su terrenos. Siempre me vi en campo y no oficina