Amante de la Presencia de Dios, adorarlo es mi pasión. Madre y Abuela de seres increíbles. Esposa del mejor hombre del mundo @OsiSondei ♡♥ Químico-farmacéutica
"Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.
Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová." (Salmos 27:13-14)
Perdonen, pero si alguien va a enseñar teología en serio... tiene que haber estudiado teología en serio...
Por tu salud y la de la iglesia en Hispanoamérica... no te dejes guíar por "cantidad de seguidores en redes sociales, buen diseño y me gustan sus canciones..." 🙄
Averigua qué estudiaron y a dónde...
Promesa para hoy:
"Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.
Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado." (Joel 2:25-26)
¡Toda esta restitución y bendición la tenemos en Cristo Jesús! 🙌 🙏💙
🌳😃 Termina tu semana con el #VersículoDelDía
“Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia.”
Alguien tiene que recordar estos versículos hoy:
"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré." (Lam. 3:22-24)
¡Buenos días!
"No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará." (Proverbios 20:22)
Tranquilo, la ira humana no obra la justicia de Dios... Desecha el enojo y déjalo todo en manos del Juez Justo.
¡Él se encargará!
Si lo que otros dicen de ti, te afecta, entonces eres un prisionero del otro; eres manipulable por el otro y vives en una prisión teniendo tú la única llave para salir. Yo soy quien Dios dice que soy. No lo que otros opinan de mi; no lo que mis éxitos dicen que soy; no lo que dicen aquellos que me aplauden. Ni siquiera soy lo que mis faltas dicen que soy. Yo soy lo que Dios dice que soy y nada más. Él es la última corte de apelación y por tanto Él tiene la última palabra.
Solo quiero ser un Siervo para Su Gloria!
Hay alguien que está preocupado por su futuro tarde... ha dicho en su corazón que lo mira gris y difícil.
¡No temas, el Señor tiene planes de bien para tu vida! Él te sorprenderá con su Gracia y su Paz, simplemente porque eres su hijo amado.
Aun en las pruebas (que siempre hay), verás la mano de Dios promoviéndote y restaurándote, guardando a tu familia con su poder.
En lugar de afligirte, pídele sabiduría a Cristo para vivir conforme a Su Voluntad. Llénate de su Palabra y deléitate en Su Presencia. Vive con gozo y esperanza porque eres un hijo amado de Dios.
Que el Amor del Padre, la Gracia del Hijo y la Paz del Espíritu Santo, abunden en tu corazón este día, es mi oración.
Amén 🙏
¿Por qué es tan importante congregarse?
1. La iglesia es la Plenitud de Cristo
2. Es casa de Dios y puerta del cielo
3. Ahí somos enseñados, animados, exhortados con la Palabra Viva
4. Se nos administran los Sacramentos y medios de gracia para fortalecer nuestra fe
5. Hay edificación mutua con los Dones del Espíritu, y hasta corrección amorosa
6. Donde 2 o más se reúnen en Su Nombre, Cristo está en medio
7. Cristo es la cabeza, la iglesia es Su Cuerpo, nosotros somos miembros y nos necesitamos unos a otros (no la hacemos aislados)
8. Dios nos protege del enemigo y sus artimañas
9. Adoramos juntos a Cristo (con cantos, con las finanzas, con el servicio)
10. A veces flaqueamos en fe, pero la iglesia ora por nosotros y recibimos milagros
11. Apoyamos la predicación del evangelio en todo el mundo (somos verdadera sal y luz)
12. Plantados en la casa de Jehová, crecemos espiritualmente, prosperamos en todo y florecemos en sus atrios.
Ojalá Dios use este mensaje para convencer a algunos que es tiempo de volver a la casa del Señor, echar raíces y no moverte de ahí. ¡Cristo viene pronto!
¡Comparte este mensaje con tus contactos!
Dos razones para que no te preocupes:
1. DIOS YA SABE TU NECESIDAD. (Mateo 6:31-32)
2. EL HA PROMETIDO QUE NUNCA TE DEJARÁ. (Hebreos 13:5-6)
¡Ánimo, eres hijo de Dios en Cristo! Busca los versículos, te edificarán 🙏🙌
¿Alguna vez se han preguntado cuál es la probabilidad real de que un solo hombre cumpla las profecías mesiánicas? El matemático Peter Stoner, junto a cientos de estudiantes, decidió dejar de lado la fe por un momento para hablarle al mundo en el único lenguaje que no admite ideologías: la estadística.
Stoner analizó solo 8 profecías de 300 que hay, analizó solo 8 (detalles tan específicos como nacer en Belén o ser traicionado exactamente por 30 piezas de plata). El resultado es un número que marea: 1 en 10^{17}.
¿No visualizan la magnitud? Imaginen el estado de Texas cubierto por monedas de plata hasta una altura de 60 centímetros. Marquen una sola moneda con una "X" roja, mézclenla y venden los ojos a alguien para que recorra el estado y, en su primer intento, encuentre esa única moneda. Esa es la probabilidad de que Jesús fuera una coincidencia.
Si elevamos el análisis a 48 de las 300 profecías, la cifra se vuelve astronómica: 1 en 10^{157}. Para la ciencia, una probabilidad de este tipo es, sencillamente, la confirmación de un diseño.
Los métodos de Stoner fueron revisados y avalados por la American Scientific Affiliation, confirmando que las matemáticas no mienten, aunque a muchos les incomode la conclusión.
El cumplimiento de estas profecías no fue un golpe de suerte; fue un plan perfecto ejecutado en la historia. Por eso, ante la evidencia y la Verdad, no hay espacio para la duda: tal como lo profetiza la Biblia, ÉL HA RESUCITADO Y VOLVERÁ. ES REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
El cuerpo de Karl Marx descansa en su tumba en Londres.
El cuerpo de Nietzsche está en su tumba,
Lützen
El cuerpo de Mahoma está en su tumba,
Medina.
El cuerpo de Buda está en su tumba, Pingliang.
Pero si uno viaja a la tumba de Cristo en Jerusalén,
está vacía, y lo ha estado durante 2.000 años.
Esto no fue escrito por mí, pero tocó profundamente mi corazón…
"Recibió 39 azotes porque 40 eran conocidos por matar a un hombre. Ellos lo querían con vida. Arrancaron mechones de su barba y su cabello desde la raíz. Lo querían con vida. Lo patearon, golpearon y escupieron por horas, hasta que no quedó una sola parte de su cuerpo sin estar cubierta de sangre. Lo querían con vida.
Le clavaron una corona de espinas en la cabeza con tanta fuerza que se incrustó en su piel. Lo querían con vida. Después de horas de ser golpeado, burlado, azotado, flagelado y torturado, lo hicieron caminar con una cruz. Lo obligaron a cargarla. Un madero áspero, con astillas clavándose en heridas abiertas. Lo querían con vida.
Querían que sintiera cada gota de dolor que podían causarle. Él tenía que sentirlo para poder sanarnos. La crucifixión fue históricamente una de las muertes más crueles y tortuosas que un ser humano podía enfrentar. Horas y horas de sufrimiento. Un sufrimiento que muchos de nosotros ni siquiera podemos imaginar, porque esa crueldad no es normal, no es algo que nuestra mente pueda comprender.
Celebramos la Pascua con colores pastel, niños felices buscando huevos y chocolate. Pero la verdad es que no hubo absolutamente nada feliz en el día en que Jesús murió. Fue cruel, sangriento y doloroso.
Él pudo haberlo detenido todo. Pudo haber llamado a todos los ángeles del cielo para destruir a cada persona que gritaba: “¡Crucifíquenlo!”. Pero no lo hizo. Sabía que para tener un domingo, primero tenía que haber un viernes. Sabía que para tener gozo, hay que cargar la cruz.
Ese día, Él lo sintió todo. Sintió el dolor de un corazón destrozado al ver morir a un hijo. Sintió el peso de una vida al borde del abismo. Llevó la carga del dolor, de la pérdida, del sufrimiento que muchas veces sentimos cuando la vida deja de tener sentido.
En esa cruz llevó al pecador y al justo, al culpable y al inocente. Igualó a todos y dijo: TODOS VALEN. Sabía que debía cargar la cruz. Nunca prometió que la cruz que llevamos en esta vida sería ligera. La de Él no lo fue. Pero sí prometió algo: que el domingo viene.
No importa cuán pesado sea tu viernes. En lo económico, emocional, mental o físico… el viernes pesa. La cruz pesa y parece que vas a caer. Pero su promesa es esta: no te dejará cargarla sola.
¿Qué tipo de rey bajaría de su trono por algo así?
Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, lo hizo. Por ti. Por mí. Lo hizo todo por nosotros. Sí, es pesado… tan pesado que a veces sientes que no puedes dar un paso más. Pero levanta la mirada… porque el domingo viene."