Creo profundamente que cuando Dios quiere hacerte exitoso, primero te quita la comodidad, te prueba la paciencia, te aísla y desafía tu fe, porque antes de darte la vida que sueñas, te convierte en la persona capaz de sostenerla.
No quiero ser rica por apariencias, sino por el control, de mi tiempo, ir al gym sin prisa, de vacaciones cualquier día, comer sano gracias a que puedo pagarlo, pagar las facturas por adelantado y gastar en mi familia sin estrés ni un presupuesto.
Esa es mi idea de una vida rica.