Bajo el frío crepúsculo,
el cielo se quiebra,
un manto de escarcha la luz desintegra.
Los avatares despiertan, su aliento es niebla,
marchan en silencio, su sombra se eleva.
Rompo con el silencio,
La crueldad ya la he vivido
Crees que puede darme miedo,
Es uno de los músculos que mas practico.
De los caprichos ya no soy adicto.
Ya no soy tu maldito payaso.
Detalles que mueven los cielos,
abren un cálido amanecer
cuando vienen de ti.
Tus pequeños gestos,
como estrellas que se encienden,
despiertan el mundo en mi pecho
y pintan de oro el horizonte.
En cada mirada tuya,
el alba se hace eterna.
Necesidad de saber de ti,
Un eco ya no quiero caer en la trampa
de necesitarte para existir.
Prefiero el vacío limpio,
y aprender a ser
completo en tu ausencia.
En el bosque de altos árboles,
El verde se extiende sin final,
tú delicada flor, te alzas radiante,
la única que roba el alma y la luz.
Entre miles de troncos y hojas mudas,
tu color estalla, tu aroma conquista;
no hay otra que destaque como tú.
Prefiero algo presente,
un latido que no se vaya,
que se queda y no se apaga.
Prefiero algo presente,
sin promesas de mañana,
solo este instante que tiembla.
fuego lento en sábado y en las sábanas que guardan tu calor.
Sin prisa te desnudo el alma,
y el deseo florece en tu piel.
Entre besos sin reloj ni final,
te bebo entera, te hago mía.
Que este día solo sepa de gemidos
y cuerpos que arden en armonía.
En tus noches quiero ser el aliento cálido que te envuelve.
Mis brazos, refugio y tormenta suave,
te sostendrán desnuda,
Ven, estrella cansada…
déjame arrullarte con manos que te desean
y un pecho que late solo para tu fragilidad.
Como cuchillo en carne abierta,
abrí todo mi ser y ahí te vivo.
Tus ojos son mi muerte favorita,
la que elijo una y otra vez sin respiro. Quiero probar tu boca hasta que duela,
Si la distancias que nos separan....
no logran matarnos del todo.
En donde se quedó ella,
flota un vestido de luna.
Allí, en el borde del café frío,
se quedó su nombre
como una llave sin puerta,
todavía llamando a la nada
con la misma voz de entonces.
Como quien abre un incendio,
dejarte entrar para que bebas hasta saciarte de este fuego.
Quiero ser el puñal que atraviesa y cura,
y en el preciso instante en que mi boca se rinda,
Sientas cómo mi latido grita tu nombre…
Con estas palabras construyo nuestro mundo,
íntimo, ardiente y solo nuestro.
Lo hago mío… y lo comparto contigo,
mientras mi mano se posa en tu cintura. Duerme tranquila, mi amor.
Te espero en sueños.
Parte 2
Para ti 🌼