Antes creía en eso de: “Si estamos destinados, nos encontraremos más adelante”. Hoy ya no.
Hoy creo que el amor no se posterga: se elige en el presente, se construye con acciones, se cuida con acuerdos y se sostiene con compromiso.
Lo que vale la pena no se deja en pausa ni se guarda para "cuando sea el momento perfecto". Se trabaja, se defiende y se prioriza hoy.
Porque quien de verdad quiere, elige.
Antes creía en el "si estamos destinados, nos encontraremos más adelante". Hoy ya no, porque creo firmemente que el amor no se posterga, se elige en el presente, se construye con acciones, se cuida con acuerdos y se sostiene con compromiso.
Lo que vale la pena no se deja en pausa, no se guarda para "cuando sea el momento perfecto", se trabaja aquí se defiende ahora, se prioriza hoy.
Porque quien quiere no espera, elige.
Me dicen: tienes que aprender a estar sola. Estuve sola toda mi infancia, me sentí sola toda la adolescencia y mis peores
momentos los pasé sola encerrada. Así que no, no tengo que aprender a estar sola.
Yo sé estar sola y es algo que no quiero.
Cuando me preguntan cuál es mi tipo, yo solo pienso en esto:
Quiero poder dormir en paz, tener la exclusividad que merezco y no vivir con la cabeza llena de dudas.