todos merecemos a alguien que esté perdidamente enamorado y orgulloso de nosotros, que nos admire y sea la persona más feliz del mundo al tenernos a su lado, nos haga sentir la persona más increíble del mundo, nos ame sin límites y nos permita ser.
Estoy en el proceso de amarme y priorizar mi bienestar. Que, aunque me cuestiono, me elijo; aunque me reprocho, me entiendo; aunque me juzgo, me perdono. Y, sobre todo, me acepto. Voy construyendo poco a poco, sin presión y en paz, mi versión más honesta y consciente.