Sí, #laligagate influye en mi voto. No por LaLiga, sino porque ha sido una radiografía: ha mostrado lo fácil que es dañar internet, lo difícil que es exigir responsabilidades y lo escasamente preparada que parece nuestra política para entender lo que viene.
Ahora que empiezan a olerse elecciones, no sé a quién votar. Y, en parte, la culpa la tiene #laligagate. No por el fútbol, sino porque ha dejado al descubierto algo más inquietante: no veo a casi nadie preparado para gobernar el mundo tecnológico que ya existe.
Son los menores los que van al smartphone sin control, no el smartphone a ellos para extraerles el cerebro... Pensad quién lo ha permitido buscad ahí, en la raíz, la solución.
*Facto y me voy: las prohibiciones para menores de 14 no han funcionado.
Estuve en Suiza y había un debate político en mi cantón:
¿Debe el servicio municipal subir la tasa y recoger las basuras a diario, o es mejor congelar la tasa y seguir recogiendo los residuos en días alternos?
Había un debate —un cruce de argumentos—, una reflexión y una opinión en cada casa.
Me gustaría que el debate político en mi país fuese así. Una reflexión serena sobre nuestros retos colectivos. Pero, ¿qué ocupa los diarios y las conversaciones?
Que una exministra ha sido condenada por insultar a un juez. Que un ministro llevaba prostitutas a sus viajes oficiales. Que un expresidente ocultaba una fortuna en joyas de dudoso origen. Que un ministro está siendo juzgado por utilizar a la Policía para obstruir investigaciones judiciales. Que un diputado amañaba contratos públicos. Que la familia del primer ministro está sentada en el banquillo. Que asesores, comisionistas y tipos carcelarios campan e influyen en los poderes del Estado. Que los diputados —que habrían de ser para todos ejemplo de rectitud— utilizan nuestras lenguas, nuestra historia y nuestra diversidad no para celebrarlas sino para enfrentarnos a los unos contra los otros.
En este cenagal, cada cual toma su patético bando. «Los míos». «Los tuyos». «A favor». «En contra». Y los medios —inclusive los públicos— azuzan esta reyerta que, como un cáncer, está concomiendo mi país.
¿Cómo soportar este nauseabundo hedor en que se ha convertido el debate público? ¿Cómo podría alguien honesto querer implicarse en algo así?
Puedo aceptar que nos gobiernen mediocres, si son rectos. Pero cada caso es una herida. Cada noticia lacera el espejismo menguante de la ilusión que me gustaría sentir por mi país.
Quisiera tener líderes con grandes valores, aunque no sean exactamente los míos. Instituciones que, al frente, tienen hombres y mujeres respetables y elevados de espíritu. Quisiera no leer los insultos y las zafiedades que a menudo encuentro por aquí en la boca de las más altas magistraturas del Estado y la soberanía nacional. Quisiera ver la ética por encima de las ideologías.
Pero siento tristeza.
Para mí #laligagate encaja en algo más amplio: no compro que la desconfianza en la justicia nazca solo porque “los políticos azuzan”.
A veces nace de decisiones, silencios corporativos y problemas reales que el ciudadano ve y sufre.
El paradigma de ingesta del segundo cerebro de Karpathy, donde tienes una carpeta donde echar tus datos en crudo y que luego un agente procesa y estructura para agregarla a una wiki o segundo cerebro, es un patrón escalable a otras tantas aplicaciones.
Yo en mi caso por ejemplo ya tenía creada una aplicación financiera que usaba un sistema similar: mis extractos bancarios, facturas, datos traídos de APIs, modelos de impuestos en pdf... todo en crudo en una carpeta. Con la idea de luego llamar a un agente que trabaje en dar orden y forma a esos datos (una única vez) para procesarlos adecuadamente de cara a que luego lo consuma una aplicación (en este caso en vez de Obsidian, un front-end).
Se me antoja como un nuevo tipo de aplicación con un patrón arquitectónico que funciona por poner en su diseño a un agente que cada cierto tiempo sale a pasear para dar orden al caos de la carpeta de datos. No es un script determinista que sepas que va a funcionar siempre igual, con lógicas encorsetadas a formatos concretos, sino que tiene la flexibilidad de comerse y procesar cualquier dato crudo que pongas en la carpeta.
Y donde además cualquier dato alimenta al sistema y lo mejora para hacerlo crecer.
Además, obviamente los agentes no sólo actúan como procesadores de esa información sino que luego se nutren de todo el sistema para poder hacerle consultas mucho más completas o hacer crecer tu aplicación con cada nuevo dato crudo que se agrega.
Estamos empezando a diseñar software alrededor de datos caóticos, confiando en las capacidades de una nueva capa agéntica. El usuario no se adapta al software sino que el software se adapta al caos del usuario.
So good
Yo no tengo ningún problema en dejar caer al PSOE. Con lo que sí tengo un problema y bien gordo es con dejar caer al PSOE para que lo sustituya el PP, que es 10 veces más corrupto. Ese es el jodido dilema en el que nos encontramos por desgracia.
❌ Buscador de contratos
✅ Herramienta para explorar la contratación
La contratación pública es compleja. Para que la ciudadanía se implique en su escrutinio cívico, explorarla tiene que ser divertido. 🥳🎉
¡Este es el reto! Hacer de lo aburrido algo fascinante; de lo tedioso, un juego; de lo complejo, una aventura.
Creo que lo primero que tiene que hacer una herramienta para explorar la contratación pública es ser muy rápida. ⚡️
Hay muchos trucos para conseguirlo. Yo me estoy fundiendo las neuronas en entregar resultados en menos de 100 milisegundos.
Humildemente, creo que esto es lo que conseguí en https://t.co/8r9IaXMmPl. Pero aquello eran solo unos 30 000 expedientes, y ahora tengo indexados casi 10 millones de documentos.
¡Lo vamos a pasar genial! 😃
@LawAndTrends@luisjasanchez Jope, ya podría pedir información sobre cómo protegen a ciudadanos y empresas inocentes de los abusos de La Liga #LaLigaGate
👋 ¡Hola, ministro @oscarlopeztwit!
Estará usted ya harto de mí. 😃
Y yo del software que desarrolla su ministerio, así que… ¡empate! 🙃
Le explico la yincana de hoy:
Para facturar al sector público proporcionan ustedes un servicio de generación de facturas electrónicas: ✨MiFacturae✨.
Lo primero que quiero decirle y agradecerle es que MiFacturae ha mejorado muchísimo. Pero, sin pretender un demérito, también le digo que empeorarlo era imposible.
El nuevo MiFacturae solo tiene ahora un problema: ¡no funciona!
Se lo explico:
Para facturar a un organismo público hay que identificarlo con —que yo sepa— cuatro datos:
1️⃣ Oficina contable
2️⃣ Órgano gestor
3️⃣ Unidad tramitadora
4️⃣ Órgano proponente
Pues bien: MiFacturae omite de la factura electrónica este último dato, el órgano proponente. De modo que al remitir la factura al FACe, falla y es rechazada.
Esto seguramente esté robando miles de horas productivas mensuales a ciudadanos, empresas y organismos públicos.
Si desarrollaran su software en abierto yo podría reportar esto directamente al equipo de desarrollo, como ya hice en abril con dos problemas serios en Autofirma.
Pero como no lo hacen, le tengo que molestar a usted. O a su responsable de comunicación, que será —con suerte— el que quizá lea esto. Porque yo como ciudadano no tengo otro camino para canalizarle la frustración ciudadana con la Administración Electrónica estatal.
…Y pedir a mis pacientes seguidores, si son tan amables, que redifundan esto, pues es la única esperanza de que llegue a alguien en su ministerio —o en la AEAD o donde diablos sea— con capacidad de mover un dedo para resolverlo.
Saludos cordiales,
— Jaime
Ya me imagino la futura sentencia del caso Zapatero/Plus Ultra:
“Queda probado que fue Zapatero, o una persona de su entorno inmediato y con su conocimiento, quien participó en el tráfico de influencias”.
Y todo así.
Un experimento fascinante: entrenar un modelo con datos hasta una determinada fecha (en el ejemplo, antes de 1931) para comprobar si la IA puede anticipar sucesos futuros o descubrir cosas que en aquel momento no se conocían 😮
https://t.co/ztNI1DBERw