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te gusta. o me puedo quedar. ˝ la última opción no fue formulada como pregunta, porque ya estaba implícita en su presencia. en el hecho de que siempre vendría, siempre tocaría la puerta, y siempre se quedaría si se lo pedía.
incluso si no lo hacía.
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la habitación más grande del hotel olía a incienso caro y a soledad. las luces eran tenues, casi inexistentes, derramadas desde una lámpara de cristal que no combinaba con nada.
haruchiyo cerró la puerta tras de sí sin hacer ruido, dejando afuera todo lo que no +.
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a su lado. sus ojos, negros como el mismísimo abismo, recorren su figura con lentitud. se detienen en su rostro, justo cuando presiona el pulgar en una de sus comisuras. restos de sangre seca se despegan de su piel. — debes ir con más cuidado, sabes que odio que te manches.
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como anestesia. dio un paso más cerca, lo justo para que el perfume del cigarro y el del shampoo de hotel se mezclaran en el aire.
˝ ¿quieres que te traiga algo? ˝ añadió, inclinando un poco la cabeza, esmeraldas todavía fijos en él. ˝ té, algo de ese whisky que …
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luego giró la manija e ingresó. como si la habitación le perteneciera. como si mikey también.
˝ bossu. ˝ llama, írises esmeralda recorriendo el lugar en busca del primero al mando.
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el mensaje flotando en las notificaciones de su teléfono provocan que el cigarro que cuelga de los labios de haruchiyo se tense un poco. no necesita leerlo para saber que se trata de él. tampoco lo necesitó para ponerse de pie casi al instante. +.
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está llamando a @katanasmad desde la habitación más grande del hotel donde normalmente se hospeda, hotel que pertenece a bonten por obvias razones. (blanquear dinero.)
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los pasos lo guían por un camino que conoce de memoria, sabe exactamente dónde está la habitación. todos en bonten lo sabían. pero él era el único que podía entrar sin anunciarse.
golpeó la puerta. dos veces. no por cortesía, simple costumbre, supone.
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⠀ ⠀haruchiyo parece admirar una obra de arte. porque ante las esmeraldas matices, lo son. traidores que han recibido su merecido castigo, siendo él el principal artista. todo por su rey.
⠀ ⠀la sádica sonrisa no le abandona, es genuina: está satisfecho &.
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menor de los haitani, ósculo propinando en su mejilla como si fuera su agradecimiento por haberle ayudado en el trabajo que en un principio había sido encomendado sólo a él.
⠀ ⠀de su chaqueta extrae la cajetilla de cigarros, vara tóxica acabando entre
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