Unos se van a Bali a buscar experiencias y nosotros hemos acabado en un garito de Alcorcón hablando con un antitaurino del toreo de Diego Urdiales, el tío dice que lo iba a seguir a partir de ahora.
Esto es Madrigueas (Albacete) ha muerto una persona y el pueblo está completamente INUNDADO.
NO lo verás en ninguna TV porque ahí NO gobierna Mazón ni Ayuso ni tampoco Almeida
Nadie creció con la intención de dedicarse a la limpieza, trabajar de cajero o ser guardia de seguridad. Todos teníamos grandes sueños, pero la vida se interpuso, respeta los trabajos de los demás.
Me acaban de coger en un trabajo de ADMINISTRATIVA con horario muy bueno sin jornada partida. Encima que está vinculado a una entidad pública y quieren a alguien que vaya creciendo porque se están jubilando todos.
Estoy que no quepo en mi misma.
Me señala el autobús que acaba de marcharse.
—Mira la segunda fila.
Hay una mujer mayor sentada junto a la ventana.
—Es mi mujer.
Me cuenta que tiene principios de demencia y que hay mañanas en las que se despierta convencida de que todavía trabaja en la tienda en la que pasó más de 30 años.
Así que se arregla, prepara su bolso y coge el mismo autobús que cogía entonces.
Hace tres paradas y vuelve a casa.
Le pregunto:
—¿Y por qué usted no va con ella?
Sonríe y me dice:
«Porque si subo con ella, siente que necesita que la cuide. Si cojo el siguiente, siente que todavía puede hacerlo sola».
Él hace cada mañana el mismo recorrido diez minutos por detrás.
Ella no sabe que la sigue.
No sabe que comprueba que ha llegado bien.
Ni que, si algún día se desorienta, él estará a solo unos minutos de distancia.
Cuando llega su autobús, antes de subir, me dice:
«Llegará un día en que tendré que cogerla de la mano para ir a todas partes. Hasta entonces, prefiero que siga creyendo que no me necesita».
Y se va detrás de ella.
A veces querer a alguien también consiste en estar cerca sin hacerle sentir que ya no puede caminar solo.