Dice adiós una generación histórica de Croacia con Modric a la cabeza, y se va esta selección de los mundiales como llegó: luchando hasta el último minuto.
Honor y gloria para ellos.
SER ENTRENADOR TAMBIÉN ES ESTO:
Agradecer el esfuerzo de tus jugadores, reconocer el apoyo de tu afición, felicitar al rival y aceptar los errores para volver más fuerte. Sin excusas, con humildad y respeto.
Japón, de los equipos más educados! https://t.co/tzbBWxfwJz
Les piden a los artistas que opinen de política, pero solo les parece bien si coincide con la suya. Por eso, muchos artistas no se atreven a decir nada.
La democracia no termina cuando se cuentan los votos. Empieza cuando aprendemos a convivir con ellos. La magnanimidad en la victoria y la dignidad en la diferencia son virtudes indispensables para construir un país para todos.
Este resultado es solo consecuencia de cómo Petro ejerció la Presidencia: el deterioro de la dignidad del cargo, los escándalos de corrupción, la polarización permanente, el desprecio por las instituciones, la pérdida de la esperanza, la sensatez y la confianza en la democracia. Y también de quienes durante cuatro años, como focas, aplaudieron todo sin espíritu crítico.
No hay un gran ganador en esta segunda vuelta. Si Abelardo de la Espriella gana, lo tiene que tener muy claro. Nada de imposiciones, nada de tonitos autoritarios, nada de ‘yo soy el pueblo’ ni esas locuras.
Lo único que procede es GOBERNAR PARA UN PAÍS DIVIDIDO EN DOS.
Ya estuvo. El triunfo de la derecha más radical no puede convertirse en excusa para repetir los mismos errores: el fanatismo, el sectarismo y el desprecio por quien piensa distinto.
Colombia necesita recuperar el rumbo, pero también la capacidad de convivir. La oposición no se aplasta. Se escucha. Y se gobierna también para quienes no están de acuerdo. Ojalá retomemos el rumbo y no estemos en cuatro años lamentando también este resultado electoral.
Uribe, Trump, Petro, Maduro, Putin, Musk. Cualquiera sea el apellido, todos solo piensan en ellos y en su beneficio. El poder corrompe al que sea sin importar la bandera o ideología.