me gusta la teoría de que, después de cada persona que te rompe un poco, la vida se encarga de cruzarte con alguien que te recuerda por qué nunca debiste dejar de creer.
Algo que rescato de la vida adulta es la belleza que hay en construir un hogar propio. Esforzarse por comprar las cositas, decorar con minucia los espacios, apropiarse de los rincones. No sé, me parece muy lindo.